domingo, 19 de enero de 2014

Lumbres de San Antón y "pásate al vapor"

"Pásate al vapor" es el eslogan de la última octavilla de publicidad que me han dejado en el parabrisas de Leo, es de una marca de cigarrillos electrónicos. Si hace un par de años los establecimientos de compra de oro se pusieron de moda, ahora es todo este rollo del pitillo recargable . El Santo Reino se ha visto invadido por esta plaga y lo más divertido es que los señores lucen colgado del pescuezo el susodicho aparatito. Me recuerda a esa época, fácil hace más de 10 años, donde los modernos llevaban ese santo laico que era la memoria USB sobre el pecho sustituyendo al Cristo de Dalí. ¡O tempora o mores!


Las prohibiciones de uso en establecimientos públicos no se han hecho esperar y dentro de poco las tiendas que venden vapor se dedicarán a la nueva modernidad que nos de por adoptar. Pero no todo es modernidad, el Santo Reino continua volviendo la vista atrás y reviviendo sus tradiciones analógicas, ¡gracias a Dios!. Y esta que voy a contar no tiene nada que ver con el vapor, pero si con el humo, "las lumbres de San Antón".

Como es sabido, San Antón se celebra el 17 de enero y es según el refranero popular el último día de Pascua. Aquí es un día laborable pero la víspera es muy festiva. La ciudad se echa a la calle, primero a correr "la San Antón" una carrera nocturna con un circuito urbano de 10 kms. Mientras, la Capital se ilumina y se llena de humo, no para conjurar a la peste (que hubo un tiempo en el que se utilizó el remedio) si no para celebrar.

Los barrios prenden sus lumbres en honor al santo y con la excusa, los vecinos se reúnan a su alrededor a pasar un rato juntos. La investigación y la tradición cuenta que en este día se hacían rosetas de palomitas, se asaban calabazas en las mismas lumbres y se repartía mistela. Los allí reunidos se cantaban sus coplillas, llamadas melechones, donde a modo de sátira se criticaba la situación social, vecinal o política. Mi experiencia en este día es que las rosetas se han sustituido por bolsas de palomitas industriales, y la mistela  por sangría y vino moscatel. Los gustos cambian pero me temo que la cara de los niños al ver el espectáculo del fuego debía ser la misma desde hace un par de siglos. Lástima que no escuché ningún melenchón, es más en la lumbre de mi barrio había instalado un equipo de sonido atronador, pero no descarto que a altas horas de la madrugada se arrancaran con la guitarra, mis vecinos son bastante animados para este tema. Un poco más tarde, los veinteañeros acudían a la lumbre con los aparejos típicos del botellón. Seguramente sea el botellón más calentito del año.

Y como las costumbres están hechas al parecer para que el ayuntamiento las cambie,  pues este decidió que por la previsión de lluvia se retrasara un día, cosa que enfureció a los puristas de las lumbres que después de la carrera tuvieron que esperar 24 horas para prender sus ramones en mitad de las plazas de la ciudad.

Esta festividad no solo se celebra en la capital, en distintos pueblos de los alrededores tiene mucha tradición, así como en la explotaciones olivareras. No en vano, era una fiesta que se celebraba además para romper la monotonía de la recogida de aceituna. Una temporada que comienza por el Día de la Inmaculada y que acabará en un mes aproximadamente. La leña de estas lumbres no es otra que los ramones de los olivos y al estar más verde de lo que debieran, desprenden una gran cantidad de humo.

Si no te conformas con lo que han visto mis ojos, que espero que no, te recomiendo leer el artículo La lumbres de San Antón en Jaén: hibridación cultural y contexto urbano de José Luis Anta Félez, profesor de la Universidad de Jaén.

jueves, 9 de enero de 2014

Fui a México y volví

Cuatro años, he esperado cuatro años para escribir esta entrada y por fin se ha cumplido.
Todo tiene su tiempo y por fin volví a casa. Estuve con los míos, amé, reí, lloré, recé, devoré, canté, hice pulseras, tomé la lección, visité a "La Guadalupana", agradecí a mi San Juditas la vida que he llevado este tiempo, besé a los amigos, comí pastel de elote, maldije a Iberia, desayuné en "La Parroquia", aprendí mucho y sobre todo me sentí tan querida, tan querida que solo por eso mereció la pena volver.

He de reconocer que el no cruzar el Atlántico en este tiempo me había desentrenado bastante a la hora de hacer las maletas y más ahora, que la maravillosa aerolínea te cobra la segunda maleta, pero ya está aprendido. Lo segundo que aprendí antes de llegar es que nunca hay que pedir comida vegetariana en el avión, porque como decirlo... desayunar una ensalada de lechuga, maíz y pimiento crudo pues como que vegetariano es, pero sabroso, lo que se dice sabroso no es, también aprendido. Y lo tercero detectado es que me sigue poniendo nerviosa el tráfico de quesos manchegos. Por lo demás, me faltó tirarme al suelo en el aeropuerto del DF y besar el suelo, estuve en un tris de hacerlo pero las rodillas después de 12 horas sentada no me respondían lo esperado, creo que estoy "madurando".
Más cositas mexicas en próximas entradas.
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lunes, 2 de diciembre de 2013

"El chico" en versión original

Hace tanto que no voy al cine que ya no me acordaba de la sensación tan mágica de sentir palomitas en el estómago y el culpable, contra todo pronóstico, fue Chaplin

Reconozco que solo algunas películas de este actor-director captan mi atención y esta no era una de ella, pero el formato de la proyección era único. "El chico" se proyectó como imagino que se vio en su concepción original allá por principios de los años 20, con un pianista en la sala, José Luis Nieto.

¡¡Simplemente genial!!, el maestro tocando y la peli proyectándose al fondo. Pero de qué manera más curiosa funcionamos, al tener dos estímulos visuales: el pianista y la proyección, no paraba de mirar de un lado a otro hasta que por fin mi cabecita se puso en formato dolby, en ese momento la pista de música encajó perfectamente con la historia y se obró el milagro. ¡Ta, ta, ta, chán!

domingo, 1 de septiembre de 2013

Lecturas, cervezas y comedias

El verano es esa estación tórrida que antecede a la estación más maravillosa del año, el otoño. Pero ya que hay que vacacionar por orden del patrón en estas fechas, pues una dedica el tiempo a alguna de las pocas actividades físicas que puede hacer cuando se vive en una zona calentita de la Península, de esas que no tienen playa. Estoy hablando de darle a la cerveza y a leer frente al ventilador. Confieso que me he dedicado a las dos con la misma fruición.

Este verano me recetaron una serie de libros para trabajar sobre el mecanismo de la intriga en la literatura. Vale, está bien, además de la cerveza y la lectura no pude contenerme y me apunté a un cursito de dos semanas sobre el mecanismo de la intriga en las novelas pero era suave y ligero, nada sesudo y para deleite de una vacacionista. Lógicamente, me tuve que echar unos pares de libros sobre los que trabajar y una va y lo hace con gusto pero una vez acabado el curso, cayó en mis manos "La verdad sobre el caso de Harry Quebert" y este me lo chuté por deporte. Cuanto menos es un libro divertido, sorprendente y "enganchón". Lo disfruté muchísimo después del curso porque el libro es un claro ejemplo de todo lo que me habían contado. Me duró tres noches por eso de que una se va cuatro días de casa y hay que salir a conocer y por supuesto solo deseaba hacer de spoiler y contar el final a todo el mundo. Sí, me contuve.


Ahora que he vuelto a la rutina del gimnasio, maldigo el porqué no me quedé leyendo en lugar de salir al encuentro de una cerveza tras otra. Supongo que la ola de calor fue la responsable de convertir mi grácil perfil griego en romano en tan solo unos días. En mi descargo diré que aproveché la coyuntura para acercarme a Mérida ya que llevaba la panza y la estola puesta, cual matrona para asistir a la comedia "Los gemelos" de Plauto. Una versión castúa de Florián Recio, con charanga y todo, ¡¡¡deliciosa!!! Un verano calentito, leído y muy pero que muy romano.
El otoño promete ser un poquito más íbero pero dejadme sitio en el castro que ahí voy.

miércoles, 10 de julio de 2013

"Ven a verme, te sorprenderás"

El buzón de mi casa es un stargate que dirían algunos. Aunque ha empezado
a flojear desde que las compañías de servicio se han pasado al lado negro de la factura electrónica. Ahora tan solo me escribe el ayuntamiento anunciando que me van a pasar el recibo de la basura, el del IBI y demás alegrías municipales y por supuesto, la compañía de seguros del coche, que puntualmente me envía una revista de lo más entusiasta para alguien como yo que le cuesta encontrar el depósito del limpia cristales. Pero no todo es tan triste, gracias a la crisis ha vuelto el auténtico y genuino marketing off line y espero que para quedarse porque te da alegrías como la de esta entrada.

Ya nos había escrito el distribuidor el gas y esta vez ha sido el peluquero de caballeros del barrio. Se ha marcado una publicidad que no deja indiferente. Raúl Gómez nos ofrece un descuento de medio euro que dada la situación actual, no es de echar en el olvido aunque la cuartilla publicitaria sea para olvidar. 

El sr. Gómez, el galán de esta entrada, tiene cara de ser una excelente persona y no me cabe duda que su estilismo es de lo más estudiado pero dado que se dedica a lo que se dedica, como que yo, la foto la hubiese puesto de la puerta de la peluquería. No por su corte de pelo transgresor, que nooooo. Es que en el barrio hay más peluquerías que bares y eso en este país es bastante raro.

Para que nos demos cuenta de que nada es casual, nos informa de que  el aparcamiento es gratuito de 14 a 17 h., que es exactamente las horas que la zona azul deja de estar operativa. Yo, porque no tengo una pasión desmedida por el corte de pelo a lo Yul Brynner, que si no, me acerco a conocer personalmente a este caballero porque su publicidad me ha conquistado. 


domingo, 7 de julio de 2013

Me han birlado mis zapas nuevas

Eran blanquitas, eran níveas, tenían el borde de color pistacho y eran súper blandas. ¡Qué digo! eran... tiernas, no me rozaban, ni malograban mis pies de ET. Eran de tejido, de esas que dejan que te transpire el pie y además, eran nuevas. Llevábamos una semana juntas, aún no nos conocíamos bien, razón por la que aún no les había puesto nombre. Y ahora, ya es tarde para eso, deben estar en el limbo de las zapatillas de deporte sin nombre o quizás peor en el maletero de la mujer que me las sustrajo del gimnasio a más de 40ºC.

Ni si quiera me cabreó, me hizo hasta gracia (quizás porque no estaban dentro las plantillas ortopédicas) porque en el fondo me lo esperaba. Fue el único día que no las había guardado en la taquilla mientras hacia otra actividad, pero es que no había casi nadie. ¿Quién iba a imaginar que esto sucediera en el gimnasio mejor puesto y con las mejores instalaciones del Santo Reino? Abrigaba la ingenua esperanza de que la gente fuera decente, pero me equivoqué. Este viernes solo fue una versión de Soto del Real, un establecimiento imponente con gente con mucho glamour pero muy choriza.

El coraje no es porque me hayan quitado mis zapatillas nuevas, es que quien me las ha quitado es una compañera del gimnasio. Con toda seguridad conozca hasta mis marcas de nacimiento. Quiero pensar que es del club de la no recatadas porque sería un mal chiste que fuera del club de la vergüenza, porque si algo debe dar vergüenza en esta vida, es ROBAR.

Me sentí mucho mejor cuando unos compañeros estupendos me invitaron a una cerveza a la salida y me contaron que a un monitor de spinning le robaron el maillot sudado. Llegamos a la conclusión de que eso fue un acto de fetichismo y lo mío, quiero pensar que de necesidad, ja, ja ,ja, ja.
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miércoles, 3 de julio de 2013

Una mala película de espías

Un ex trabajador de la CIA, para nosotros Mortadelo, está en la zona de tránsito del aeropuerto de Moscú desde el pasado 23 de junio esperando un destino lejos del sistema judicial estadounidense. Antes había estado en Hong Kong, donde llegó huyendo de la quema por filtrar información conseguida en virtud de su trabajo para la Agencia. Concretamente, reveló la existencia de programas de espionaje telefónico  a gran escala y a través de internet por parte de Estados Unidos. Nada que no sospecháramos. Bueno, yo hablo por mí que soy una descreída de la confidencialidad de la Nube.


En los últimos días, se han sucedido diferentes informaciones sobre los posibles destinos que podría tomar el ex agente, entre los que se ha barajado Ecuador, Venezuela, Bolivia o Cuba. No es por nada pero el chiquillo en cuestión, a parte de no tener muy claro lo de la confidencialidad que rige las relaciones empleado-empresa, ya sea su empresa la CIA o la TIA, debería leer algo de prensa internacional para saber a que países está intentando asilarse.

Ecuador se adelantó a todos a la hora de presentar su candidatura pero simplemente no se dio y eso que su líder siempre está dispuesto a tocar las narices a Estados Unidos o a cualquier otro país considerado "imperialista". Contra todo pronóstico, Correa se rajó. Supongo que con el follón de Assange en la embajada en Londres tienen bastante, además de los micrófonos descubiertos en dicha embajada que conocimos en el día de ayer.

Por otro lado, Evo Morales que estaba en Rusia en una reunión de países exportadores de gas fue metido en el ajo, que si te llevas oculto a Mortadelo en tu avión, que no te dejo aterrizar, que no te dejo sobrevolar mi espacio aéreo porque es posible que se tire en paracaídas con su chompita puesta y pida asilo en Francia, Italia o Portugal, a lo Misión Imposible. Ya se que la explicación es bastante peregrina pero es la única que se me ocurre a estas horas. Y por supuesto, te detengo en Viena hartas horas, te reviso el avión y te dejo que sigas para acabar con tu "secuestro imperialista".

Y mientras, nuestro pajarito venezolano, Maduro, echa leña al fuego y ni desmiente, ni asegura que le vaya a ayudar pero aprovecha para ensalzar su figura como salvador de las insidias del gobierno de Obama. Un gobierno de Obama que por supuesto ha espiado a los principales líderes mundiales, incluida Merkel. Pero, ¿dónde está mientras tanto el Zapatero "afroamericano"? Pues obvio, de tourné en África que es súper urgente minimizar el poderío chino en la zona. Donde mejor que tirándose la foto en la celda de un Mandela que agoniza y cuya agonía ha llevado a los tribunales a sus familiares. Para más cachondeo, la ex espía Anna Chapman ha pedido matrimonio a Mortadelo por Twitter hace un par de horas. 
Y digo yo, seguramente nada es lo que parece pero como película de espías es malísima. Eso si,  España tiene dos papelitos, nuestro ministro Margallo ha dejado repostar en Canarias el avión de Evo y por supuesto, nuestro juez Garzón, inhabilitado durante 11 años por ordenar escuchas ilegales y que en un ataque de humildad o quizás de coherencia ha renunciado a representar a Mortadelo, pero no ha podido evitar hacer un cameo, ¡cachis!.

Seamos serios señores y dejemos esto en manos de profesionales: un Le Carré o un Forsyth, por ejemplo y prestemos más atención al nuevo golpe de estado en Egipto.