Mostrando entradas con la etiqueta costumbres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta costumbres. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Calendario de Adviento relleno de queso

Hace ya varias semanas, me compré un calendario de Adviento. Desde entonces, cada vez que abro el frigorífico he elevado una plegaria para que llegase pronto el 1 de diciembre y hoy ha llegado.

 

He despegado las dos partes que forman mi calendario que vienen unidas por un adhesivo, he visto las 24 ventanas que lo componen y he deseado que el producto estuviera hecho en la provincia de Ciudad Real, en la de Zamora o en Navarra de donde son mis D.O. favoritas,  pero no ha habido suerte, era una vitualla  “made in UK”. 


La nacionalidad del almanaque quesero era sobradamente conocida, pero aún sigo creyendo en los milagros y en la magia de Navidad. Una no pierde la esperanza de encontrarse una cuñita de queso manchego curado en el lugar de la mini pieza de cheedar ahumado de 20 gr. que había tras el ventanuco número 1.

Estaba rico, pero le queda para estar delicioso


viernes, 19 de noviembre de 2021

Hoy no es black friday

Por lo que tengo que suponer que ayer no fue el Día de Acción de Gracias. Todo esto me lleva a la conclusión de que me comí el pavo para cenar cuando no tocaba. 

Me explico: por ese afán mío de dar un toque de alegría a mis días, desde hace años en esta casa se celebra la “Thanks Giving Dinner”. Nuestras gracias suelen ir dirigidas a la vida en general y a los que nos rodean, lo del “Mayflower” nos queda un pelín retirado. La primera vez que nos lanzamos cual “peregrinos” fue con pavo asado, pastel de calabaza con confitura de arándanos y bla, bla, bla. Los años siguientes han sido los mismos alimentos en sus diversos formatos: empanada, sándwich, pastel… 


Este año decidí, sin mirar el calendario y sin contar el cuarto jueves del mes de noviembres que era ayer y, por supuesto, me equivoqué, por lo que hoy no es “black friday”. Menos mal que no tenía pensado comprar nada de nada y eso que “estoy a falta” de una máquina de coser que cosa (la mía está en las manos de Niperry para ver si tiene solución).


Así pues, equivocados como estábamos pero hambrientos,  Niperri y Servidora procedimos a comernos un delicioso bocata en pan de cristal ligeramente tostado, untado con una fina capa de mermelada de calabaza y alioli, y relleno de lacón de pavo, una mezcla de ensalada verde, tomate natural y queso de cabra añejo. Cerramos nuestra celebración con un yogur griego con tarta de arándanos.

Sobra decir que nos damos por celebrados.




domingo, 6 de julio de 2014

Milhojas orgullosas


Horno de San Onofre
He vuelto a Madrid, me gusta volver por el día del Orgullo. Este año bajo el lema "Nos manifestamos por aquellos que no pueden" se montó un fiestón por el centro de la ciudad. El momento más reivindicativo fue la manifestación que recorrió parte de la ciudad y que por supuesto me perdí, las multitudes no van conmigo.

Eso sí, estuve paseando por el centro a la hora de la siesta. Una hora que lejos de vaciar Chueca, llenó sus placitas, terrazas y calles peatonales de gente, banderas multicolores, testosterona a tutiplen, tríceps marcados y unos músculos, cuyo nombre he tenido que buscar en internet, los llamados serratos mayores.

Por supuesto hice una parada en el ya clásico escaparate del Horno de San Onofre, y confieso que no me atreví. Los merengues orgullosos eran enormes, así es que me decanté por una tartaleta de chocolate negro que estaba para chuparse los dedos.

El centro de Madrid se convirtió en un maravilloso y enriquecedor escaparate de la diversidad. La homogeneidad del sarao estuvo a cargo de la cartelería que empapelaba el barrio.

El cartel más repetido era el de un macizo a lo marinerito, de musculoso cuerpo aceitado que anunciaba un resort gay en Mikonos (confieso que me dio coraje, yo esperaba la versión Pitiusa). Ese era por así decirlo, el más amable. El resto de la publicidad que se repartía entre los viandantes eran de todo menos sutil. Variaba desde el más puro estilo "comiquero" de los cincuenta (véase el cartel adjunto) a otros como el que anunciaba la "Banana Pool, The main pool party", donde dos efebos embutidos en sus mini-trajes de baño, con unos abdominales más que marcados, sujetaban con su mano izquierda un plátano a medio pelar rebozado en purpurina. Pero eso no es todo, al cuello lucían sendos carteles colgados con las leyendas "Suck it" y "Peel it", en ese momento se me ocurrieron muchos adjetivos menos romántico pero aún no sé porqué.
Y mientras todo esto pasaba por mis manos, solo me venía el título de la novela de Jane Austen, "Pride and prejudice". ¡Yo soy así!.


domingo, 19 de enero de 2014

Lumbres de San Antón y "pásate al vapor"

"Pásate al vapor" es el eslogan de la última octavilla de publicidad que me han dejado en el parabrisas de Leo, es de una marca de cigarrillos electrónicos. Si hace un par de años los establecimientos de compra de oro se pusieron de moda, ahora es todo este rollo del pitillo recargable . El Santo Reino se ha visto invadido por esta plaga y lo más divertido es que los señores lucen colgado del pescuezo el susodicho aparatito. Me recuerda a esa época, fácil hace más de 10 años, donde los modernos llevaban ese santo laico que era la memoria USB sobre el pecho sustituyendo al Cristo de Dalí. ¡O tempora o mores!


Las prohibiciones de uso en establecimientos públicos no se han hecho esperar y dentro de poco las tiendas que venden vapor se dedicarán a la nueva modernidad que nos de por adoptar. Pero no todo es modernidad, el Santo Reino continua volviendo la vista atrás y reviviendo sus tradiciones analógicas, ¡gracias a Dios!. Y esta que voy a contar no tiene nada que ver con el vapor, pero si con el humo, "las lumbres de San Antón".

Como es sabido, San Antón se celebra el 17 de enero y es según el refranero popular el último día de Pascua. Aquí es un día laborable pero la víspera es muy festiva. La ciudad se echa a la calle, primero a correr "la San Antón" una carrera nocturna con un circuito urbano de 10 kms. Mientras, la Capital se ilumina y se llena de humo, no para conjurar a la peste (que hubo un tiempo en el que se utilizó el remedio) si no para celebrar.

Los barrios prenden sus lumbres en honor al santo y con la excusa, los vecinos se reúnan a su alrededor a pasar un rato juntos. La investigación y la tradición cuenta que en este día se hacían rosetas de palomitas, se asaban calabazas en las mismas lumbres y se repartía mistela. Los allí reunidos se cantaban sus coplillas, llamadas melechones, donde a modo de sátira se criticaba la situación social, vecinal o política. Mi experiencia en este día es que las rosetas se han sustituido por bolsas de palomitas industriales, y la mistela  por sangría y vino moscatel. Los gustos cambian pero me temo que la cara de los niños al ver el espectáculo del fuego debía ser la misma desde hace un par de siglos. Lástima que no escuché ningún melenchón, es más en la lumbre de mi barrio había instalado un equipo de sonido atronador, pero no descarto que a altas horas de la madrugada se arrancaran con la guitarra, mis vecinos son bastante animados para este tema. Un poco más tarde, los veinteañeros acudían a la lumbre con los aparejos típicos del botellón. Seguramente sea el botellón más calentito del año.

Y como las costumbres están hechas al parecer para que el ayuntamiento las cambie,  pues este decidió que por la previsión de lluvia se retrasara un día, cosa que enfureció a los puristas de las lumbres que después de la carrera tuvieron que esperar 24 horas para prender sus ramones en mitad de las plazas de la ciudad.

Esta festividad no solo se celebra en la capital, en distintos pueblos de los alrededores tiene mucha tradición, así como en la explotaciones olivareras. No en vano, era una fiesta que se celebraba además para romper la monotonía de la recogida de aceituna. Una temporada que comienza por el Día de la Inmaculada y que acabará en un mes aproximadamente. La leña de estas lumbres no es otra que los ramones de los olivos y al estar más verde de lo que debieran, desprenden una gran cantidad de humo.

Si no te conformas con lo que han visto mis ojos, que espero que no, te recomiendo leer el artículo La lumbres de San Antón en Jaén: hibridación cultural y contexto urbano de José Luis Anta Félez, profesor de la Universidad de Jaén.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Nueva en el Santo Reino

Perdón por el silencio. Es lo que tiene mudarse. Uno tiene que adaptarse al nuevo ecosistema, y ver como es la vida en la nueva charca. Una vez superado el trámite, que en mi caso suele ser bastante corto, pues a ponerse al tajo. Me he mudado a lo que se llamaba en la Edad Moderna, Santo Reino. Me temo que en aquella época estaba la cosa un poco más animada que en la actualidad. Aunque no desespero, pienso que esto se puede animar. Y si no, pues siempre tendré el consuelo que proporciona una buena botella y un buen libro.
  Por lo pronto, esta semana previa al Día de Muertos, me he dado al buñuelo y a la pertinaz pesadez de estómago que me ha atacado en cada bocado. Además, me he zampado algún que otro hueso de santo y he innovado con una nueva especialidad culinaria, que a decir verdad... pues como que no. Estoy hablando de las gachas dulces, con un intenso sabor a anís que me recuerda la botella añeja de Marie Brizard que mi padre guardaba en el mueble bar.  Evitaré los adjetivos de dicho bocado por eso de herir sensibilidades en mi nuevo terruño pero como decirlo...las gachas no son lo mío.
  Pero el persistente sabor a anisete no me ha desanimado y como todos los años por estas fechas, estoy de un excelente humor. Ya he colocado mi altar de muertos y mañana que es el día clave, colgaré la foto del mismo para que disfrutéis de mi pequeño homenaje. Contra la creencia popular de que es algo macabro, a mi me parece maravilloso celebrar que hemos podido compartir parte de nuestro tiempo con los que se han ido. Es algo así como marcarse un disco tributo a un conjunto de rock pero sin descargarlo del I-tunes y en el salón de tu casa. ¡Me ha quedado "peteño" pero muy cariñoso!
.

domingo, 8 de abril de 2012

"Realities" y torrijas

Hoy es Domingo de Resurrección (¡¡¡fantástico día!!!) ha amanecido un día estupendo y si no fuera porque la carretera nos está esperando de la manera más cruel, diría que es un día perfecto y más cuando después de comer, me he zampado una torrija que mi Santa me puso en mi itacate. Aún tengo media docena en mi merendera que iré racionando para estos días. Debería sentirme culpable y más después de plantarme ayer delante de la tele para ver uno de mis programas favoritos de la MTV, después del reality de "Alaska y Mario",y  es el llamado "Ya no soy gordo". 

Un programa que narra el sufrimiento de adolescentes norteamericanos que quieren perder peso, en el verano previo de entrar en la universidad para no estar estigmatizados durante estos años. Yo, ya llego tarde, como siempre. Y es que no estoy en el último curso del bachillerato, no vivo en EEUU y no peso 130 kgs como la chiquita de ayer. Pero tengo en común ese amor por la comida... eso sí,  pero en estas fechas tan señaladas de la Semana de Pasión por la Torrija no llamarían a "Ya no soy gordo", creo que me apuntaría a los desvarios de "Alaska y Mario".
.
¡¡¡Felices Pascuas!!!

martes, 20 de marzo de 2012

Es cosa de hombres

Una de las ideas que asocio desde mi infancia a ser una cosa de hombres es el Brandy Soberano y quizás, porqué no, el Anis Machaquito pero el pasado lunes, día de San José, descubrí que bajar a por churros era cosa de hombres, también.
En la churrería de mi pueblo tan solo eramos tres féminas en una cola de 15 personas y entonces pensé "qué poco femenino es aguantarse la cola de la churrería para safisfacer ese ansia de fritanga a primera hora de la manaña", pero como dijo aquel, "ni modo" el que quiera peces que se moje el c...

Estoy deseando ver si el primer domingo de mayo, día de la madre, somos mayoría en la churrería.


Por cierto, las porras son a 0,60 €, nada barato, pero son de un tamaño más que generoso y están buenísimas. Se pongan como se pongan las feministas
.

jueves, 5 de enero de 2012

Víspera de Reyes 2012

No despedí el año 2011 como debía, lo sé. No dediqué ni una línea a las Navidades, no tengo perdón de Dios pero he de reconocer que son los días, junto con el día de mi cumpleaños, que más me gustan.


Llegué a casa de mi Santa el día de Nochebuena por la mañana, me puse mis cuernos de reno con cascabeles y peleé con la jefa de la casa por poner el CD navideño de Mr. Bublé, perdí esa batalla. Mi madre tenía a Raya Real a toda pastilla cantando a la Navidad y desde su criterio, esta vez acertado, “un villancico tiene que poder cantarse mientras se prepara la cena y esto ni se entiende”.

Así he pasado estos días: cantando, bailando una pieza en la cocina, peleando con los sobrinos y por supuesto escuchando el repertorio de los Strauss a volumen heavy metalero. Y aquí estoy, hoy víspera de Reyes, en la noche mágica, esperando para ir a ver la cabalgata o para huir de ella, aún no lo tengo muy claro pero deseando que pase pronto el año, además de por la subida del IRPF, el IBI, quien sabe… el IVA y todas las siglas que pueden mermar nuestra ya exigua economía doméstica, porque adoro la Navidad y me resisto a tener que esperar un año completo.

¡Feliz año a todos!



PD: Tengo el disco de Bublé en el walkman (no, ya no lleva cinta de casete) y lo escucho a todas horas.
.

martes, 27 de septiembre de 2011

Starbucks me va a conocer

Sí amigos, hoy sale una noticia en el periódico que anuncia que Starbucks y Burger King en Estados Unidos van a expender cerveza y vino en sus establecimientos. No es que una sea muy aficionada al alzamiento de vidrio pero puede ser maravilloso entrar en Starbucks, mirar la carta y saber exactamente que te vas a beber.
He de reconocer que me apetece bastante más una hamburguesa con un tintito (cosa que practico en casa) que una cookie con cerveza, pero todo es ponerse.
.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Esta noche, grito

Hidalgo por Rictus


"¡Viva la Virgen de Guadalupe!
  ¡Viva Fernando VII!
  ¡Muera el mal Gobierno!
  ¡Mueran los gachupines!"




domingo, 3 de julio de 2011

Merengues gais

Este año me dí cuenta que Burger King se había travestido, como ya lo hiciera el McDonald de Gran Vía el año pasado. Esa iba a ser mi foto, cuando de pronto los ví, estaban ahí, eran preciosos, una colección de merengues gais que no dejaban de chistarme, no pude resistirme y volví mi cabeza.

Era el escaparate del Horno de San Onofre*, una de las pastelerías más hermosas de Madrid. Un paraíso para los golosos y los que no somos tan golosos. Donde no puedes dejar de mirar a todos los lados, de respirar ese maravilloso olor a pan, de desear que sea la Noche de Reyes para comer su delicioso roscón y por supuesto de volver a ser un niño.

Me fui de Chueca antes de que llegara la cabalgata por allí.  El calor y la muchedumbre tuvieron la culpa pero descubrir en mi huida este escaparate, me hizo reencontrarme con la sutileza, dulzura y belleza de la que adolecía la jornada hasta ese momento.


*La música de la página web es una maravilla.
.

lunes, 25 de abril de 2011

Santera 2.0

Esta Semana Santa ha sido atípica. He ayunado en tema de torrijas, no por gusto sino porque mi muy amada proveedora, mi Santa, salió a vacacionar y me privó de su tan deseada creación. No pasé horas y horas varada en la carretera, decidí quedarme en casa dedicándome al estudio y a ver como llovía, granizaba, chispeaba, para volver a empezar, hasta que por fín amainó pero era ya Pascua de Resurrección. Tampoco me puse mi traje de penitente y mi capirucho y me lancé tras el paso, en fila india y con un hachón en las manos. Todo lo más que hice en el exterior fue salir a orearme al derredor de mi casita.

En este breve viaje cuaresmeño pude comprobar la apertura de un nuevo comercio en la zona, una tienda de santería. Ni que decir que estaba cerrado, era Domingo de Resurrección. Lo llamativo, sin embargo, fue descubrir que en la puerta del establecimiento, había un cartel anunciador de las fiestas de Semana Santa del pueblo de al lado, con la cara del Nazareno incluida. Me acerqué a ver los productos ofertados y por supuesto había todo lo necesario para evitar el mal de ojo, la lectura de cartas, el registro de caracoles cubanos (ni idea de lo que es), llamar al amor y bla, bla, bla.

Haciendo memoria... me atrevo a decir que junto con los establecimientos de compra de oro y el oficio de comunity manager, las tiendas de santería son los empleos que ahora mismo están en alza. Vamos, no es que mi pueblo marque tendencia ni nada de eso, pero en la capital soy capaz de recordar un par de ellas de nueva apertura y esto me lleva a preguntarme si estaré reorientándome profesionalmente en la dirección adecuada.

¿Verdad que no suena nada mal eso de   "Mariaelfavor. Santera 2.0"?
.

lunes, 31 de enero de 2011

Un tetris en mi cocina

Nunca se me han dado bien los vídeojuegos, supongo que la incapacidad que tengo para terminar una partida con éxito estará diagnosticado y tendrá un nombre científico. No soy carne de cañón ni para la Wii, la PSP, la Nintendo o cualquier otra que vaya a salir. He de confesar que los juegos que  más me gustan son el buscaminas y por supuesto el solitario, soy bastante previsible.

Lo que siempre me ha puesto de los nervios es el Tetris. Por alguna extraña razón y por falta de horas delante de la maquinita, no conseguí pasar ninguna pantalla. Cuando me confiaba, las piezas empezaban a colocarse descontroladamente y en cuestión de segundos llegaba al tope y se acabó, adiós a mis cinco duros y a mis sueños de convertirme en Lady Tetris e inscribir mis iniciales para la posteridad. Pues bien, con el paso de los años he superado esta fobia pero me he dado cuenta de que tengo un Tetris en mi propia cocina, los trastos de mi fregadero. 

Mi maravillosa loza se erige como hermosos tetriminos, con un equilibrio imposible de mantener en dirección al armario que hay justo encima. No hace falta que nadie me diga nada, lo que tengo que hacer es agarrar el Scotch Brite  (tiene más glamour en inglés) y echarme esa partida, pero no sé porqué aparecer como Lady Mistol no me seduce de la misma manera.
.

domingo, 9 de enero de 2011

El último bocado

Ataqué con furia visigoda el último pedazo de Roscón de Reyes que me había tocado en el reparto de viandas de la susodicha y mágica noche. Tenía la esperanza de que algo diferente me pasara, algo como que el  roscón no tuviera sorpresa y estuve a punto de conseguirlo. Mi deseo se truncó, porque en el últimísimo bocado que iba a meterme en la boca con su ración generosa de nata, apareció el monigote. Allí estaba, un terrible muñequito de cerámica semipintado a mano que semejaba un payaso, al estilo del cartel de la última película de Alex de la Iglesia.

Decidí ahorrarme ver el regalito rodando por la cocina todo el año.  Lo tenía claro, me desharía de él, de la manera más limpia y rápida, lo arrojaría al cubo del reciclaje. No pude soportar que esta obra de arte que podríamos catalogar entre mis logros de las clases de pretecnología de las monjas y un artículo de  un todo a cien, me hubiese arruinado la entrada que iba a  titular "El pastelero que me esquivó".

¡Cómo echo de menos al David Niven de la crema pastelera!  Con su sutil bigotillo y su chaquetilla blanca  tras el mostrador de Marfil... eso si era glamour.
.

domingo, 17 de octubre de 2010

Vamos camino del día de muertos

Sí señor, ya queda menos. El próximo día 2 de noviembre es día de muertos y por supuesto habrá calaveritas(1) para los cuates, altar de muertos con mi gente y espero que Lamadrileña se arremangue y nos prepare un delicioso pan de muertos para tomar con chocolate.

Después de esta declaración de principios, paso a exponer que  soy parcialmente favorable a la postura de la Iglesia Católica en cuanto a la no celebración de Halloween.
¿Pero qué es eso de celebrar ese rito pagano anglosajón que nada nos favorece a las que somos chaparritas, a las que el margaretastor nos provoca un sarpullido y a las que la calabaza solo nos entusiasma frita y con longaniza como la prepara Mousie? Pues eso, que me declaro en rebeldía que ni disfrazada de bruja ni de calavera, hasta aquí la postura afín a la Conferencia Episcopal. Ahora viene la divergente, y es que sinceramente vestida de santa a lo Santa Margarita María de Alacoque (con visiones incluídas, con todos mis respetos para la Santa) tampoco me veo.

La verdad es que creo que vivo en un eterno día de muertos porque no hay día que no me acuerde los míos y me provoquen una sonrisa. Es lo que tiene ser agradecida.
 .
(1)"Calaverita: verso festivo que a manera de epitafio se compone dedicado a personas vivas o bien presentándolas humorísticamente como seres de ultratumba, con ocasión del día de los Fieles Difuntos, el 2 de noviembre" en Diccionario de mexicanismos, Gómez de Silva, Guido. México: Fondo de Cultura Económica, 2001.
.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Mi primera vez

Este mes de julio he presenciado como una pareja de abuelos paseaba a su nieto en el carrito y le hacían carantoñas. No es nada inusual, si no fuera porque los abueletes en cuestión eran chinos, ha sido mi primera vez. Nunca había visto a una pareja de abuelos chinos fuera de sus comercios, paseando plácidamente y disfrutando de la familia. La verdad es que me arrancó una sonrisa después de recuperarme del asombro.

domingo, 4 de julio de 2010

Un McDonalds gay

La imagen es de la fachada del McDonalds de Gran Vía en Madrid. Sobra decir que ayer era el día del Orgullo Gay y como parte del barrio, el restaurante se sumó a las celebraciones al igual que la mayoría de establecimientos de la zona.


La verdad es que esta fiesta consigue sorprenderme a cada paso, pero el detalle del restaurate quizás fuera el más llamativo para mí, o quizás tenga una idea demasiado conservadora de la sociedad americana y de la cultura que nos exportan.


Luego, buscando por la red, encontré el anuncio de Mc Donalds para Francia donde hacen un guiño al colectivo homosexual, pero el guiño es tan guiño que parece un parpadeo. Desconozco si en Estados Unidos existe esta iniciativa pero imagino que para muchos sería como dinamitar el monte Rushmore.

Pero el alarde de valentía continuó, el día era de lo más caluroso y cuando entrabas en el establecimiento te obsequiaban con un paipai de cartón, con la bandera multicolor y la M de MacDonalds que fuimos luciendo por toda la ciudad, ¡qué descoque!

En mi defensa diré que entré para realizar este trabajo de campo (previamente me había zampado un atún) y que las mejores hambruguesas que mis manos han acariciado son por este orden: las hamburguesas de mi amigo Mousie (hay que tener contento a la mano que te alimenta), las de Rubens de sirloin con piña del DF (sueño con ellas) y las inenarrables hamburguesas de la Parrilla de Homero en Quito.

Lo siento, me marcho a hacer una incursión en la nevera.

Una curiosidad, la bandera multicolor que se utiliza en estos festejos, es la misma que la de la munipalidad de Cuzco (Perú).

martes, 29 de junio de 2010

El mundial me recuerda al Corpus

pero al de antaño, a ese del que nos hablaban nuestras abuelas. A ese en el que toda la ciudad se tapizaba con banderas en los balcones.
La verdad es que me encanta atravesar la provincia y ver como hay banderas por todos sitios. Es muestra de normalidad, lejos del rollo que se han marcado algunos sobre el tema de los símbolos patrios. Y es tal el fervor que se tiene por esta religión que es el fútbol, que el lupanar de mi pueblo que tiene nombre de playa carioca, tiene un banderón desplegado en la fachada.
Ya digo, un síntoma de normalidad

sábado, 3 de abril de 2010

Semana de la torrija

Le pese a quien le pese, es la semana de la torrija porque es Semana Santa.
Es más, mañana es el día grande, domingo de Resurección. Se supone que tengo que estar feliz por el día en cuestión, pero me entristece pensar que tendré que esperar otro año para poder comer las deliciosas torrijas de mi Santa.

Claro que se pueden comer torrijas en cualquier época del año, pero no después de volver de ver la procesión con los sobrinos, para merendar, para desayunar o como "pasaba por la cocina y me he encontrado esta bandeja por aquí".

Lo mejor lo dejo para el final, la familia Elfavor ha adoptado una tradición como propia en esta semana de pasión y a modo de penitencia. Las torrijas para que sienten bien se deben comer en número par: dos, cuatro, seis... ahora tan solo hay que convencer a la repostera para que rebaje el calibre de las mismas, cosa difícil si tenemos en cuenta que durante la preparación de las cuatro tandas que se ha marcado esta semana, no ha parado de decir que las "gorditas son más jugosas".

Pues nada, una tradición a la que damos la bienvenida y que nos va a reportar muchas alegrías y muchas calorías.
.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Hoy es San Juditas

Este país es prolijo en costumbres y en estas fechas una no da abasto con el tema. Hoy es 28 de octubre, día de San Judas Tadeo. Hasta aquí no es nada novedoso, otro integrante de nuestro santoral católico. Lo curioso para mí y espero que para vosotros, es la devoción que se le tiene a este santo en esta ciudad.

La verdad que hasta hace unos meses yo desconocía totalmente todo lo que este apóstol movía a su alrededor. No recuerdo el mes exactamente pero si que era día 28 porque Larunner y una servidora fuimos al centro a ver una exposición, concretamente a San Ildefonso, justo detrás de Catedral y no parábamos de ver a gente con imágenes de todos los tamaños de un santo en la mano. El santo en cuestión estaba adornado con pulseras y enmarañados rosarios de cuentas de plástico amarillas y verdes alrededor de su cuello.

Pese a mi educación en colegio de monjas y las clases de arte que me he tenido que chutar en el instituto, no era capaz de distinguir a este santo. De lejos parecía el Sagrado Corazón de Jesús pero al acercarme se podía distinguir una llama, una lengua de fuego en la cabeza, a modo de aleta de tiburón. Larunner me dio una clase de hagiografía y costumbres en torno a este discípulo. Me explicó que todos los 28 del mes, los fieles devotos se acercan a la Iglesia de San Hipólito (no, no me he equivocado no es la iglesia de San Judas Tadeo) para que el párroco les bendiga la estatua en cuestión.

Presas de la euforia, decidimos que para la festividad del Santo nos acercaríamos a la Iglesia a recibir su bendición y hacer nuestra propia lista de peticiones. No lo había dicho pero seguramente los lectores más maduros sabrán que es el abogado de las causas imposibles, también tiene mano en tema de obtención de trabajos y aquí es el equivalente a San Cristóbal, patrón de los camioneros y traileros. Este santo es una joyita.

28 de octubre de 2009

Y el día de San Juditas, como se le llama entre los más cercanos, llegó y con él nuestra promesa de acercarnos a recibir in situ la bendición del mismo. Desde temprano, nos trepamos al metro puesto que las autoridades habían cortado los accesos a la iglesia. Lo cual parece bastante sensato si no fuera porque la iglesia está en el mero centro de la ciudad, sobre Reforma. Hecho este que ha tenido que provocar que más de uno se acuerde de la progenitora del Santito. Una vez en el metro, a sudar (¡Dios Santo, como necesita este metro aire acondicionado! ¡Chin, y se me olvidó pedirlo!), cuanto más nos acercábamos a la parada en cuestión, más proliferaban los tadeístas con santito en ristre, camisetas con el dibujo del homenajeado en el pecho, rosarios al cuello y flores en la mano. .

En la corta distancia que hay entre la parada del metro y la puerta de la iglesia encontramos todos los artículos de merchandaising que os podáis imaginar. Tras hacernos con nuestro escapulario y nuestro santito de plástico en versión mini, "de a" 8 pesos y 7 centímetros, nos pusimos en la cola para entrar al templo.

He de confesar que no tardamos demasiado y como diría Larunner "hemos tenido nuestro propio masaje y spa gratuito" gracias a la concentración humana y al clima. Una vez dentro, todo ha sido bastante más liviano. Hemos tenido tiempo de ver a nuestros correligionarios: familias completas; chicos de instituto con santos de un metro de altura; pandillas de modernos con gafas estilo Rayban, camisetas de tirantes, pendientes y tatuajes; chicas con sellos estampados en la cara con la imagen; señoras con el traje de San Juditas: túnica blanca con capa verde con un hombro al aire y medallón gigante de Jesús en el pecho de color dorado; y mucha gente anónima como nosotras.

Después de cumplir con nuestro cometido y recitado el pliego de peticiones en un poco propicio ambiente de recogimiento, nos volvimos para casita. Pero no iba a ser "de a gratis", nos aventamos una nueva promesa "Si San Juditas nos cumple con alguna de las peticiones imposibles, el año que viene, Larunner y una servidora venimos vestidas con túnica blanca y verde". Lo de conseguir la llama, va a estar en chino.