Mostrando entradas con la etiqueta Vida salvaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vida salvaje. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de junio de 2014

Salsa para chuchos

Una piensa que lo ha visto todo en el supermercado pero no. Cuando voy con tiempo al súper suelo ir ojeando los estantes y haciendo recuento de los nuevos productos que mi tendero trae.

He de confesar que la sección de animales no es una de las que revise muy a menudo, me cuesta entender que esta sección se expanda en detrimento de otras. Mientras ésta crece y crece, el último informe de Unicef desvela que en nuestro país hay un 27.5 % de niños en riesgo de pobreza. Ya sé que no tiene nada que ver pero siempre me viene a la cabeza la cantidad de "seres humanos personas" que pasan hambre y en concreto los niños. Cuando descubrí este producto que aparece en la foto, no podía creérmelo, salsa para hacer más sabrosa la comida de los perros.
Ni lo entiendo, ni lo quiero entender. 

PD. La sesión fotográfica tuvo lugar en el mismo súper. No hay nada que un pañuelo y un móvil no puedan conseguir.

.

sábado, 30 de junio de 2012

Crocodilo, me cuesta trabajo


 Mi pueblo, sigue siendo de esos pueblos donde el circo acude un par de veces al año. Yo he de confesar que pese a ser el espectáculo más grande del mundo, para mi suele ser también el más grimoso pero de todo se puede aprender algo.

Esta vez ha sido el cartel anunciador, ese que dice "Crocodilos y serpientes en vivo"

Lo de los crocodilos fue el reclamo para fijarme en el resto de la publicidad. Descarté mi asistencia definitiva pero no cejó mi curiosidad por el uso de la palabra crocodilo.
Una vez en casa y consultada la palabra, mi sorpresa fue que la RAE  acepta el término crocodilo.
Así es que ¡hasta luego crocodilos!
.

martes, 26 de junio de 2012

Soy minero...

...y  templé mi corazón con pico y barrena.
Pues sí, creo que eso es lo que exactamente tienen el colectivo minero asturleonés por corazón, cuando derriban árboles que sabotean las catenarias e impiden el tráfico ferroviario. Y es que hace un par de semanas, iba yo camino de mostrar mis conocimientos a la capital astur y hete ahí que me quedé atrapada en el tren hartas horas, tan hartas, tan hartas que tardé en hacer el trayecto de 451 kms, exactamente 12 horas.

Ha sido mi primera vez de guerrilla rural, y digo guerrilla porque en ese viaje donde conocí a muchísima gente estupenda, los ferroviarios nos explicaron que cuando derriban árboles sobre las catenarias, suelen llamar y avisar donde han hecho el destrozo para impedir que el tren descarrile. Peroooooo fíjate por donde, nos encontramos un árbol caído que no había sido notificado, en pleno puerto de Pajares, en un paraje recóndito, a la salida de un túnel. El maquinista no paraba de decir que gracias a Dios que no era el Alvia, tantas veces lo dijo que acabamos por preguntar y la respuesta nos resultó de lo más plausible. El Alvia sale del túnel a más velocidad  y por la distancia que había entre ellos, era imposible que frenara a tiempo y por supuesto, lo que había en el lado derecho era un precipicio. Y es que soy mineroooooo...y templé mi corazón con pico y barrena

Pasé cerca de 6 horas en un pueblo con nombre keniata, Busdongo. Es practicamente un apeadero pero la poquísima gente que vive allí y tiene negocio, son estupendísimos, la panadera y Juan el del Maragato, que hace unos bocatas de chorizo picante, unas tapas de cecina y unas cañas de vino tinto que no hay quien se lo salte. Muchas gracias a los trabajadores del regional León-Oviedo.

Tengo que volver a Oviedo la semana que viene a seguir demostrando que tan tonta no soy, aunque algunos amigos como Molcajete no solo lo piense sino me trate como tal, pero esta vez espero encontrarme la marcha de mineros en carretera. He leído sus reivindicaciones y qué quieres que te diga, el derecho a que sus hijos sean mineros pues como que...en los tiempos que corren, me parece indigno que se mantenga vía subvención. Si realmente le tienen tanto amor a la mina, siempre existe la posibilidad de ejercer en el extranjero que es lo que están haciendo miles de jóvenes.
 Supongo que hablar de justicia en este tema es bastante peliagudo








domingo, 8 de abril de 2012

"Realities" y torrijas

Hoy es Domingo de Resurrección (¡¡¡fantástico día!!!) ha amanecido un día estupendo y si no fuera porque la carretera nos está esperando de la manera más cruel, diría que es un día perfecto y más cuando después de comer, me he zampado una torrija que mi Santa me puso en mi itacate. Aún tengo media docena en mi merendera que iré racionando para estos días. Debería sentirme culpable y más después de plantarme ayer delante de la tele para ver uno de mis programas favoritos de la MTV, después del reality de "Alaska y Mario",y  es el llamado "Ya no soy gordo". 

Un programa que narra el sufrimiento de adolescentes norteamericanos que quieren perder peso, en el verano previo de entrar en la universidad para no estar estigmatizados durante estos años. Yo, ya llego tarde, como siempre. Y es que no estoy en el último curso del bachillerato, no vivo en EEUU y no peso 130 kgs como la chiquita de ayer. Pero tengo en común ese amor por la comida... eso sí,  pero en estas fechas tan señaladas de la Semana de Pasión por la Torrija no llamarían a "Ya no soy gordo", creo que me apuntaría a los desvarios de "Alaska y Mario".
.
¡¡¡Felices Pascuas!!!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Fui a una escuela de señoritas y sobreviví


Hace unos días recibí una invitación para la reunión de antiguas alumnas de mi escuela primaria o lo que se llamaba en ese entonces "la EGB". Entre la convocatoria y la reunión solo mediaron dos llamadas. En la primera, se me informó del día y en la segunda, se me comunicó el lugar y la hora.

Me encontraba entregada al estudio de la literatura profesional y no puse ninguna objeción, ni formulé la típica pregunta de “¿quienes vamos?”. El lugar de la convocatoria era un elegante restaurante de la ciudad y eso me bastó para darme cuenta de que no habría polideportivos decorados a lo High School Musical, ni power points ochenteros de por medio y por supuesto no se rezaría el rosario, ni nada parecido. Mi única religión en la cena habría de ser una dedicación casi mística a la botella de Syrah que me colocarían delante.


En la entrada del restaurante constaté que el tiempo había sido un juez ecuánime, había igualado a todas, todas eran rubias pero perfectamente reconocibles.

Una vez dentro, advirtí que la mesa  estaba montada para 15 comensales, "bonito número" y en eso estaba cuando una de las organizadoras, la Rubia Auténtica sacó una foto de fin de curso y la cena se convirtió en un completo rewind de nuestra infancia. Antes se era niño hasta los 14 años ¡Qué suerte para nuestros padres! Ese testimonio gráfico sirvió para confirmar lo que todo el mundo sabe y es el mal que hicieron los Duran Duran a la moda capilar y que las mujeres mejoran con la edad ¡vaya si mejoran!


La noche comenzó con un repaso de las ausentes y continuó con esos memorables momentos en los que se abría el concurso de atinarle con un chicle a la foto del fundador en la frente; los saltos olímpicos que se hacían en los rosarios y que se veían reducidos a escasamente tres ave marías; los castigos a limpiar el patio los fines de semana o la obsesión de las monjas por no dejarnos comer el bocadillo a la hora del recreo porque se llenaba de papeles el patio. Total, solo había que soportar de 9 de la mañana a la 13:15 de la tarde sin ingerir alimentos. Fuimos repasando uno a uno todos los recuerdos hasta llegar al tema de la prohibición de no hacer uso del baño fuera del horario del recreo, es decir una vez al día y por supuesto el no uso de la fuente del patio. Nadie recordaba el motivo de que no se accionara pero seguramente sería para no mojar el suelo, quien sabe o ese cartel que decía “prohibido correr en el gimnasio” o el pasarte toda la jornada disfrazada de pastorcilla sujetando con una mano la pandereta y con la otra, un árbol del decorado del belén viviente.


Nuestra escuela de señoritas no nos preparó para coser, cocinar o ser unas perfectas mujercitas. Sin ellas saberlo, estaban educando a una panda de McGyvers preparadas para enfrentarnos a una situación de escasez alimenticia, a unas disidentes políticas sin temor, dispuestas a vivir bajo un unas normas estrictas y por supuesto sin dejar de cuestionarlas y a un pelotón de marines donde los tuyos son lo primero, eso sí con unas mechas monísimas. ¡Me muero de la risa!
.


domingo, 23 de enero de 2011

Puticlubes y ovnis

Hasta hace unos años que Ágata Ruíz de la Prada tuvo el atrevimiento de combinar el color rosa y el color rojo, este era un tándem poco visible. En la actualidad y más precisamente en la nocturnidad, son los dos colores que sobresalen por encima de olivos, vallas ciclónicas, naves industriales, fábricas de galletas, filas de adosados que mordisquean unos pinares maravillosos y todos los demás "bultos" que puedes intuir al pie de la carretera.

Y todo porqué, porque las casas de lenocinio, que la RAE define como "casa de mujeres públicas" (me encanta esta definición), de las provincias de Palencia, Valladolid... (son las que descubrí anoche)  lo tienen como reclamo para los ardientes y adustos caballeros y para todas las naves espaciales que sobrevuelen dicho espacio aéreo, que hay que decirlo.

Si el Hombre de Roswell decidiera volver a darse un garbeo, estoy segura que lo haría sobre la A-67. ¿Quién quiere estrellarse en Nuevo México otra vez?
.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Creo que soy como Dori

... no como la Pequeña Dorrit de Dickens, aunque si la situación económica sigue así, también me acabaré pareciendo a ella y entraré a formar parte de los habitantes de Marshalsea.

Me siento como Dori, la amiga de Marlin, el padre de Nemo. Mis referencias literarias son prosaicas pero refrescantes. Y es que se me olvida casi todo, especialmente lo que trato de memorizar.

Me he estado supervitaminando y mineralizando como Súper Ratón, he intentado lo de los rabitos de las pasas pero no acaba de convencerme su eficacia. Sufría por encontrar la piedra filosofal que solventara este problema pero la solución estaba delante de mí, la encontré en uno de mis apasionantes viajes por el suburbano capitalino.

Es sencillo y no hay que tomar nada vía oral.  Consiste en tatuarme con un Bic lo que tengo que recordar, pero o lo hago de una manera un poquito más discreta que este maestro del "bic cristal que escribe normal", o previamente tendré que tomar un cursillo de caligrafía grafitera y comprarme un cepillo de raíces y una pastilla de jabón Lagarto. Todo sea por el aprendizaje.
.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Magdalenas en erupción

Este testimonio gráfico confirma que tengo que seguir con los túnidos porque las magdalenas no son lo mío.

Supongo que la actualidad manda y si el Merapi está escupiendo lava en Indonesia, pues por el maravilloso "efecto mariposa" mis magdalenas se desbordan y superan no solo los moldecitos de papel rizado, sino la propia bandeja del horno.

Lo sé, lo sé para un concurso no están pero para mojar en la leche están estupendas. Hasta si me apuras diferentes, con su puntito crujiente y salado sobre todo las que tenían un cuadradito de queso masdaam añejo en el interior.

Tengo que seguir practicando porque quería aprender a hacer cupcakes, que no son otra cosa que una versión anglo de las magdalenas de toda la vida con una cobertura artística, llamada frosting, de colorines y demás florituras.  Es un descubrimiento que he hecho esta semana. Vamos, lo de los nombrecitos y toda la religión que gira en torno a este mundo del pastelito.

Creo que visto mi éxito volcánico, no estoy preparada para lo de la decoración. Me conformaré con que el bollo en cuestión no se desborde y cuando consiga esto, pasaré al relleno de chocolate.
.

sábado, 23 de octubre de 2010

GPS micológico

Hacía mucho tiempo que Elcopista no me deleitaba con alguna de sus ocurrrencias, pero esta mañana de sábado (todas las mañanas invariablemente voy a su establecimiento a imprimir apuntes) me ha sorprendido de nuevo.

He confirmado la historia que advertí la semana pasada cuando al utilizar su computadora para abrir mis documentos, identifiqué en pantalla una imagen del Valle de los Caídos, en versión satélite. Por eso de sociabilizar, pregunté por el destino de su fin de semana pero me dijo no iba a salir  que estaba preparando su estrategia para "recolectar" setas y digo bien, recolectar y no buscar, tal y como me puntualizó.

Elcopista, ese hombre que sincretiza las más antiguas tradiciones con los avances tecnológicos, es el mismo que utiliza un sonar para identificar los futuros pescados en sus tardes estivales en la costa murciana. Este individuo que encarna al cazador-recolector del siglo XXI se ha superado.

Ingenua de mí, pregunté si ahora los níscalos se detectan por GPS (imagino que las esporas no son detectadas por Google Maps o sí, quien sabe)  y su respuesta fue sumamente acertada, "no, no se detectan aún por el GPS pero tengo memorizadas las coordenadas de donde encontré setas el año anterior, asi que no voy a buscar, voy a recolectar".  Empecé con el rollo de donde estaba la magia de la búsqueda, el candor del hallazgo pero mientras buscaba un tercer argumento para desmontar su estrategia tuve que confesar que su sistema era práctico, rápido e imagino que eficaz, aunque carente de la nostalgia  que encierra ver a los ojeadores con setas de mimbre y su cayado durante horas y horas peinando el monte. Pensándolo bien puede que sea una manera de inmiscuirse en la naturaleza lo justo y no destrozar a su paso todo.

Ante la palabra setas, solo puedo evocar los níscalos con patatas que se marca "mi Santa". No me atrevo a imaginarme como sabrán los boletus al GPS.
.

martes, 12 de octubre de 2010

Este hombre es una maravilla

"Tiene los espíritus mágicos más rápidos que existen en toda clase de magia espiritual y poderosa..."
Este es uno de los muchos atributos que adornan al vidente africano cuya publicidad cayó el otro día en mis manos. Este hombre es una joya y además es súper currante porque hace de todo, arregla temas de "trabajo, suerte, amor, salud, adelzagar, impotencia sexual... atracción de clientes a negocios" y demás,  y atiende desde las 8 de la mañana hasta las 11 de la noche.
La eficacia de su trabajo me cuesta un poco más de entender porque  asegura el 100% del resultado en 72 horas (para recuperación de parejas) y "todos los demás resultados 7 días como máximo". Imagino que es la versión del antiguo programa de Isabel Gemio a lo vudú.

Viniendo de "la nación más conocedora del budú en el desierto africano", mis respetos. Guardaré la octavilla por si alguno de mis conocidos necesita un trabajito de los de 72 horas.
.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Dónde está mi piquete?

Me encantan los días de huelga pese a no ser sospechosa de sindicalista (creo que el movimiento sindical mexicano acabó con cualquier asomo de fervor sindicalista que pudiera desarrollar en un futuro) porque de camino al trabajo el tráfico ha estado más fluido de lo normal y las calles más silenciosas.

Tan solo he echado en falta un piquete a la puerta de la oficina. No pido que sea de las hechuras del currante que protagonizaba un famoso anuncio de refresco bajo en calorías, pero si al menos hubiese habido  uno al más puro estilo hispano, con su gorrilla blanca y roja de comisiones, le hubiese dado a la jornada un puntito combativo racial bastante interesante.
.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Conocerás al hombre de tu vida

Es la última película de Woody Allen y por cierto, es bien flojita. Pese a todo, Londres aparece hermosa. Pues a lo que íbamos, a mí conocer al hombre de mi vida, así en frío, no es que me sedujera demasiado pero conocer al macizo de mi instituto era otro cantar.

Por azares del destino, mi amiga Lamadrileña le conoció hace años en un evento de trabajo, lejos del terruño que nos vio nacer a los dos bachilleres. No prestamos demasiada atención a esta coincidencia hasta hace unos días, que nos hizo mucha gracia la situación de juntarnos los tres. Tras algunas charlas y risas sobre la imagen que ella tenía y la que yo tenía del efebo, decidimos acabar esta partida del juego de los seis grados de separación a lo Kevin Bacon.

Hay que decir que el inicio de este juego me llevo a vivir a México a mediados de los noventa, para de esta manera conocer a Lamadrileña (lo cual demuestra que fácil, lo que se dice fácil no fue) pero tuve mi cita con la historia, mi highschool revival tras 24 años de espera inconsciente.

El momento irrepetible de coincidir en espacio y tiempo tuvo lugar entre saborear boquerones en vinagre, es lo que tiene no temer al anisakis, emular a la difunta reina madre de Inglaterra en su afición vespertina y disfrutar de los compases de una banda de jazz integrada por unos músicos con pinta de funcionarios jubilados. La idea que todos tenemos de una tarde divertida.

De vuelta a casa, eché el cálculo de los años de espera y exactamente me salieron 24. Alguno más de los que yo pensaba y he de confesar que me dio un ataque de risa porque si me hubiese esperado tan solo tres meses hubiese cumplido las bodas de plata, me cachis.

Para los próximos 25 espero que no falten las anchoas, un sabroso tequila y los conciertos de Brandenburgo, por supuesto cuento con la presencia de un auxiliar de enfermería.
.

jueves, 17 de junio de 2010

Curro Jiménez en el tren

Cada día comparto viaje en el tren con cientos de personas, unos que subimos y otros que bajan y hay de todo, como en botica. Ayer fue un día especial, coincidí con un especimen que pensé que estaba en extinción y he de confesar que me sorprendió. Era un joven de unos veintitantos años, sin ningún rasgo distinguible salvo su amor por la letra mayúscula inglesa (de difícil legibilidad) que eligió para tatuarse un nombre propio de caballero en su antebrazo.

En un momento del viaje y aburrido de contemplar el paisaje decidió entretenerse. Normalmente los viajeros leemos, dormimos o hablamos por teléfono pero él decidió dedicarse a la manicura. Ya había tenido que aguantar que un trajeado caballero sacara un cortauñas y se pusiera al recorte pero no, lejos de usar un cortauñas, el joven sacó una navaja y se dedicó a limpiarse las uñas.
De la navaja que decir, que era estilizada, estrechita y larga, con las cachas nacaradas en color rojo, imposible apartar la mirada de ella. En ese momento y ante la maestría que desplegaba en el manejo de la misma, comencé a pensar en el uso no manicurista que el susodicho podría dispensar al instrumento en cuestión y me dieron escalofríos. Solo deseé que se bajara en la siguiente parada pero creo que no era la única, los compañeros de asiento de este Curro Jiménez tenían cara de desearlo más que yo.

lunes, 7 de junio de 2010

Oro parece, platano es

No es que no tuviera nada que contar, es que no he tenido tiempo para contarlo. Pero he aprovechado mi silencio para observar y hete ahí que en estos dos meses mi vida ha cambiado de rutina y ahora paseo por Complutum a diario y al alba, un ejercicio bastante saludable que me agudiza los sentidos y me encanta.
Pues a parte de descubrir que los romanos ya la encontraron tan fascinante como una servidora, me he dado cuenta que al igual que en mi pueblo proliferan unos establecimientos que compran oro, y algunos hasta se han convertido en cadena con ocho establecimientos por las provincias de Madrid, Toledo, Cuenca y Ciudad Real. La verdad es que la cosa debe andar bastante mal cuando afloran estos sucedáneos del Monte de Piedad, si hombre el que salía en la canción de Clavelitos.
Me bombardean con una publicidad en amarillo chillón y me reclaman mis joyas, papeletas del Monte, plata o antiguedades. No sé, tendré que ponerme a rebuscar por casa si tengo algo de lo que solicitan, lo más divertido es que además tienen el servicio de "alquiler de joyas para bodas, comuniones, eventos,..." y "todas las joyas pasan un proceso de higienización" supongo que se han dado cuenta de la falta de cultura en cuanto a alquiler de segunda mano de objetos tan personal que tenemos los españoles.
La verdad es que pertenezco a esa generación que solo asocia el Monte de Piedad al nombre de una entidad bancaria madrileña, pero ahora que me pongo a pensar recuerdo perfectamente donde está en México, a un costado de Catedral y las colas tan grandes que se ven a su puerta a finales de mes.

Yo lo único que puedo hacer y ya he hecho es comprar un décimo de lotería del sorteo del Oro de la Cruz Roja, que como dice el eslogan "no es por el oro", pero también.

martes, 2 de febrero de 2010

El frutero trovador

No hay mucho más que añadir. La verdad es que la manera de rotular del propietario del camión* tiene una mezcla salvaje de la sensualidad de los versos de Roque Dalton, uno de los más grandes poetas latinoamericanos y la letra de las canciones de los Mojinos Escozíos.

Lo sé, a algunos nos da miedo y a la mayor parte de mis vecinos les arranca una sonrisa. Eso sí, estoy convencida de que si el Premio Bruguera de Novela 2009 hubiese sido de poesía twittera, no se habría declarado desierto y ya tendríamos un laureado trovador. Sin lugar a dudas es el efecto de la verdura en la literatura.

A comer verde, se ha dicho


* Las imágenes son dos vistas del mismo camión.
.

viernes, 22 de enero de 2010

La simetría del pollo

Me ha contado un amigo que a su vez le ha contado un amigo... no voy a mentir, realmente me lo ha contado "el Copista" (sí, sí el mismo de la entrada anterior). En su favor diré que además de un excelente copista, es un amante de la Vida Salvaje, es decir tiene unas cuantas gallinas en libertad dando guerra por la huerta familiar. Pues bien, iba yo a hacer una copias y la conversación derivó en lo difícil que es empollar, un huevo.

Asunto este que me era ajeno totalmente, lo más cerca que he estado era cuando mi abuela, "la Thatcher" encontraba un gorrión recién descascarado y lo metía en un cajón de madera de la fruta con una manta y una botella de gaseosa de las antiguas, llena de agua caliente para salvarlo de lo inevitable que invariablemente se producía a los dos días de encontrado.

Pues bien, de vuelta al proceloso trabajo de empollar un huevo, me enteré que la gallina se pasaba los 21 días que al parecer dura el proceso, dando la vuelta constantemente al huevo, que si para arriba que si para abajo, una y otra vez.
Hasta aquí parece fácil, la dificultad estriba en que hay que tener ojo de gallina para diferencia la cara A de la cara B de un huevo de corral, in situ. Hago esta salvedad espacial porque algún gracioso me dirá que podemos tomar como referencia la marca de la fecha de caducidad.

¿Cómo llegó "el Copista" a esta conclusión? sencilla. Sus pollitos nacían con malformaciones en sus extremidades y era porque los dejaba estáticos en la incubadora amateur que se agenció. Asesorado por los lugareños y la Red de redes, y bajo la supervisión de su progenitor decidió pintar una A al huevo por una cara y una B por la otra y estableció rigurosos horarios de volteo del huevo para evitar la calamitosa formación del avecilla.
De esta manera consiguió que sus pollitos nacieran simétricos y por supuesto el hartazgo del padre que era quien ejecutaba el ritual.
.

miércoles, 20 de enero de 2010

Vida salvaje

Esta mañana me he acercado a la fotocopiadora y tras una instructiva charla con Chente, el copista, he vuelto con la idea de incluir una nueva sección o etiqueta llamada Vida salvaje.

En esta sección que por un segundo se me antojaba de lo más verde y medioambiental, de esas políticamente correctas, de pronto me provocó un amago de sarpullido. Sin pensarlo mucho, todo hay que decirlo y para no torturar a mis lectores, decidí que la sección fuera un poco más amplia y espero que sea más divertida.

Y se preguntarán ¿cómo saber que lo que estoy leyendo pertenece al mundo salvaje? Sencillo, seguramente el propio tema les de una pista pero si no es así y mi escritura es muy críptica, tan solo hay que leer el último campo de cada entrada, allí donde pone Busca más en.

Así es que, mis amables lectores no dejen de fijarse en este campito, campero y disfruten de las nuevas experiencias salvajes que hay allí fuera esperando por ustedes.
¡No se agolpen que hay para todos!
.