Vamos, que se le queda a una el cuerpo bastante relajado. Si la pieza está interpretada por una guitarra acústica, una viola de gamba y un tenor pues ya es un desmelene total.
martes, 8 de abril de 2014
Los AC/DC barrocos
Vamos, que se le queda a una el cuerpo bastante relajado. Si la pieza está interpretada por una guitarra acústica, una viola de gamba y un tenor pues ya es un desmelene total.
lunes, 2 de diciembre de 2013
"El chico" en versión original
Reconozco que solo algunas películas de este actor-director captan mi atención y esta no era una de ella, pero el formato de la proyección era único. "El chico" se proyectó como imagino que se vio en su concepción original allá por principios de los años 20, con un pianista en la sala, José Luis Nieto.
¡¡Simplemente genial!!, el maestro tocando y la peli proyectándose al fondo. Pero de qué manera más curiosa funcionamos, al tener dos estímulos visuales: el pianista y la proyección, no paraba de mirar de un lado a otro hasta que por fin mi cabecita se puso en formato dolby, en ese momento la pista de música encajó perfectamente con la historia y se obró el milagro. ¡Ta, ta, ta, chán!
domingo, 19 de mayo de 2013
Bombón musical: FromBach2toRadiohead2
Creo que podría parecerse a un Ferrero Roché, cremoso por dentro con esa crema de chocolate y esas avellanitas en pedacitos que se te meten entre las muelas y un rato después de haberlo comido te recuerda el placer que has sentido. Por supuesto, el envoltorio no desmerece nada al chocolate, al contrario, hace que sea más atractivo.
Los tres bombones de la caja eran Ara Malikian (violín), Juan Francisco Padilla (guitarra, laúd y teorba) y Rubén Rubio (guitarra, y viola de gamba) que con su presentación cerraban el IV Ciclo de Música de Cámara de la UJA.
Y pese al atractivo del producto, estuve a punto de abandonarme en el sofá junto a la Prima Betty (Prima Betty es un imponente cojín con la imagen de Isabel II de Inglaterra que a toda mi familia le encanta para echarse la siesta)* y no ir al concierto, pero pudo más en mí las ganas de disfrutar de Bach que la flema británica y la lluvia pertinaz. Y allí me planté, lo bueno de ir sola es que cabes en cualquier huequito y sin proponérmelo me vi sentada en segunda fila, muy cerquita de los intérpretes, paladeando durante hora y media mi bombón y sin parar de reír por las ocurrencias de los músicos.
Nunca pude imaginarme que Bach, Sarasate, Falla, Radiohead, Paco de Lucía o Bjork me supieran a gloria.
*Prometo dedicarle una entrada a Prima Betty.
viernes, 2 de septiembre de 2011
...esa hembra es mala...
esa hembra hace daño
esa hembra no quiere,
esa hembra te miente,
esa hembra es mala,
trae veneno en los labios,su caricia es insulto para tu corazón...
(Gloria Trevi)
La canción es tan terrible como la cantante, como la telenovela que ameniza y que gracias a Dios se ha acabado y por supuesto como una servidora... pero me divirte muchísimo.
WARNING! El "mardito" estribillo no te abandonará en todo el día.
.
domingo, 17 de julio de 2011
Shostakovich, hortensias y borbones
Me temo que mi concepto de pasar una mañana estupenda no tiene nada que ver con las juergas que se corría Carlos IV en la casita pero es que yo soy así, estoica y con una contención muy británica, como decirlo ...muy a lo Fanny Price.
.
martes, 21 de diciembre de 2010
La pasión de Siberia
Se llama Vadim Repin y toca el violín con tal pasión que no soy capaz de describirla. Simplemente me quedé hipnotizada, no podía dejar de mirar sus manos y por supuesto no pude articular palabra al terminar su interpretación.
Siempre he pensado que si existiese la reencarnación me gustaría ser una mata de perejil para estar en todos los guisos, o como se dice en México ser el "ajonjolí de todos lo moles", pero desde hace dos días he decidido cambiar mi testamento vital, quiero ser el arco de su "Bonjour".
Por cierto, la pieza que interpretó fue el Concierto para violín y orquesta, en la menor, opus 82 de Glazunov.
¡Larga vida a Alexander Glazunov!
domingo, 3 de octubre de 2010
Me siento algo sueca
Llevo toda la semana sintiéndome algo sueca, se lo debo a la vida que llevo y a Lady Gaga y su maravillosa canción Fernando. Supongo que uno de los objetivos de la artista era hacer un homenaje a ABBA y es precisamente a ese homenaje al que me he sumado. Me he dado cuenta de que llevo desde el lunes pasado, tarareando la canción Dancing Queen pero en versión Elfavor.
Curiosamente, la tonada me viene a la cabeza a la hora de la comida y suelo quedarme en la primera frase del estribillo que dice algo así como "Tupper Queen", young and sweet, seventenn y vuelta a empezar con el Tupper Queen a toda pastilla.
Mis compañeros de comedor no me miran bien, pero el bonito con tomate viajero que acarreo desde temprano bien merece este tributo sueco.
Por cierto, me he comprado una prima hermana, una melva. Amenazo con montar el Hit Parade de los túnidos.
.
viernes, 26 de febrero de 2010
Perdón, pero no apunto maneras de rockera
Lo confieso, he ido a un concierto de Fito y los Fitipaldis, curiosamente pensaba que no me sabía ninguna canción pero, para mi sorpresa y para la de Labraquet, me sabía más de una y de dos.
El directo que tienen es muy potente, limpio, nítido, muy profesional, nada que ver con los teloneros, "La cabra mecánica". De estos, salvo la canción que cantan con María Jiménez, una servidora no distinguió ningún estribillo. Además de por que no me las sabía porque el sonido era tan ratonero, tan a lo perroflauta que no se entendía nada de nada.
El concierto fue en la nave donde ponen en mi pueblo la feria de maquinaria agrícola, lo que ahora se llama recinto ferial de manera políticamente correcta. No deja de ser una nave industrial con todos los servicios, salvo el termostato, porque frío hacía un rato.
Todo esto para decir que me encantó, si obviamos lo de estar de pie tantas horas, los apretujones y el molesto humo de tabaco puro y aderezado que casi acaba conmigo. Lo sé, lo sé, los conciertos son así pero mis últimos conciertos no han coincidido exactamente con lo vivido. Supongo que somos hijos de nuestro tiempo y que Bach no se quitaría la peluca y la lanzaría al público y todo el rollo, digo yo. Pero, no sé, me cuesta imaginar que no hubiera ningún barroco cañero.
.
viernes, 12 de febrero de 2010
Bach y los perroflautas
Y volví a pecar. Me confieso, tenía gula de Barroco. Me siento...como decirlo, me siento como Fernández de la Vega con su "gula de poder" pero en formato musical.
Ayer tuve la fortuna de escuchar los Conciertos de Brandenburgo y de leerme la información antes de que comenzaran a ejecutar cada uno de ellos. Me faltó poco para levitar pero como estaba en la penúltima fila del auditorio, no había espacio suficiente entre mi cabeza y el techo de la Sala Sinfónica.
A medida que iba transcurriendo la interpretación, iba calificando los conciertos y pensando cual de ellos me gustaba más y cuando acabó, no pude decidirme entre el número 2, el número 4 y el número 5.
Pero el que me arrancó esta entrada, sin lugar a dudas fue el número 4. En este concierto, dos de los ejecutantes tocaban sendas flautas de pico o lo que para mi desde la lejanía eran flautas de madera al estilo Honner, extras de tamaño. Sí, como las que tocábamos en la primaria pero en versión siglo XVIII y fue en este momento cuando pensé en los perroflautas que hay en este país y si Bach levantara la cabeza.
.
lunes, 1 de febrero de 2010
Soy una barroca camuflada
He de reconocer que hasta ayer creía que el Barroco no era lo mío pero estaba equivocada. Me declaro barroca musical y una enamorada del barroco peruano, novohispano y quiteño.
¡Vivan las bolutas, las columnas salomónicas, lo dorado, los ángeles arcabuceros, la cantera rosa y por supuesto Haendel, Purcell, Bach y ese gran desconocido para una servidora que es Geminiani y su Follia!
La segunda lección de ayer fue comprobar lo necesario que es leer el programa de mano antes de que inicie el concierto. Si lo hubiese hecho, no hubiese estado preguntándome porqué estaban de pie 13 de los 18 intérpretes, como es que había dos concertinos respondones, que pintaba un laúd con un traste de cerca de metro y medio en mitad del escenario y porqué el programa incluía cuatro piezas de Haendel, de un total de seis.
Una vez leída la información alusiva al concierto, todo comenzó a encajar. Estaba presenciando algunos de los mejores concerti grossos barrocos que ha dado la música, Concerti Grossi Op. 6 de Haendel interpretado por Il Giardino Armonico y dirigido por Giovanni Antonini.
Me confieso, soy una barroca camuflada.
.

