sábado, 23 de febrero de 2013

Toledo-Tombuctú

Vestía una chilaba de algodón color hueso y una bufanda del mismo color que recordaba a las hechas por nuestras abuelas. Para protegerse del frío de febrero, gastaba un delgadísimo abrigo con capucha de lana oscura, casi negra que le cubría hasta los zapatos. Su piel, negra como el azabache y sus ojos, se dulcificaban cuando respondía cortésmente al ser interpelado. Su caminar, pausado y elegante desprendía un halo de tranquilidad y paz que hacía volver la mirada para comprobar que no era un espejismo. No sé porqué me recodaba a un monje salido de la novela "El nombre de la rosa". Tan solo crucé con él un "buenos días" en el pasillo de la biblioteca pero sentí que era el primer "buenos días" que había escuchado en mi vida.

Este hombre era Ismael Diadié. Un historiador malí que es el responsable de la Biblioteca Andalusí o Fondo Kuti de Tombuctú. No lo identifiqué por el nombre pero fue oir la palabra Tombuctú y de pronto la historia vino a mi. Había leído algo sobre una persona que había recibido el encargo por parte de Diadié, de custodiar documentos de una biblioteca y evitar así la más que probable destrucción de los mismos a manos de los yihadistas, o de los nacionalistas, o de los islamistas radicales o de los tuaregs integristas que campan en Malí a su antojo. 

Y allí estaba él, ante un auditorio de estudiantes de derecho. Con una exposición directa, precisa y desprovista de datos apabullantes expuso la situación que arrastra su país desde 1948 hasta el día de hoy. El surgimiento de grupos radicales islámicos, la "yihadización" de los tuaregs, las atrocidades cometidas contra los derechos humanos y contra el patrimonio que han sufrido sus conciudadanos en el nombre de la creación del Estado de Azawad. Ese deseo tuareg de crear un estado independiente en el norte del país bajo la sharia y por supuesto, la intervención francesa del pasado mes de enero. 

Tras el repaso al estado de la cuestión malí y en su perfecto castellano con un suave acento francés, este caballero dedicó los últimos minutos de su exposición a narrarnos la historia de su familia. Una historia que comienza en Toledo, allá por el año 1467, concretamente un 22 de mayo.

Ese día, Alí Ben Ziyad, su antepasado, era expulsado de su casa y obligado a dejar atrás mujer, hijos y hacienda en virtud de su condición de musulmán. Tan solo le permitieron  llevarse su biblioteca. Este fue el comienzo de un largo viaje que le llevaría a recorrer el norte de África, La Meca y Jerusalén y acabar en una ciudad tan evocadora como Tombuctú.  


Durante cinco siglos la rama africana de la familia Kuti (que es una derivación de Godo) ha protegido los más de 3000 documentos de su patrimonio a fuerza de dispersar y esconder los mismos. A finales de los 90, Ismael Diadié consiguió reunir la gran mayoría de ellos, de nuevo. No era consciente que en pleno siglo XXI debería volver a dispersarlos para ponerlos a salvo. 
La importancia de esta biblioteca radica tanto en las joyas bibliográficas que contiene, como el Ta´rîkh el Fettaâsh, como en la parte familiar, ya que en los márgenes de los documentos y ante la falta de papel, los Kuti fueron describiendo su vida durante estos siglos. Este es el reto al que se enfrenta el Bibliotecario de Tombuctú; mantener a salvo su patrimonio familiar y dado como está su país, salvar la vida. Para ello, ha hecho el camino inverso que hiciera Alí Ben Ziyad, ha vuelto a casa.

lunes, 28 de enero de 2013

Autocine en marcha

He descubierto un nuevo programa de radio que se llama Videodrome. Se puede escuchar en directo el domingo a las 16:00 h en Radio 3 de RNE.
Confieso que es la primera vez que lo escuchaba, los fines de semana estoy completamente perdida en cuestión de parrilla radiofónica y me dedico a brujulear y allí donde me cuentan algo interesante, divertido o simplemente la voz que escucho me hace compañía durante mi camino, tienen mi atención.

Estaba a punto de comenzar a atravesar la Estepa Manchega pero de pronto sentí que entraba en el cine de verano de "Los Barritos", con una bolsa de pipas Churruca en las manos y esa zozobra que se me agarra a la panza antes de que comience una película. Al otro lado, la voz de una narradora que extractaba un guión e introducía cortes de una película del Oeste del año 1966, "Los profesionales" de Richard Brooks. La acción ocurría entre Nuevo México y México, allá en plena revolución mexicana. Una mezcla de cine y música, donde se han permitido hacer un inciso y explicar a grandes rasgos el momento histórico que reflejaba. Ante mí, había un delicioso plato de una ensaladilla de tiros, ruido de trenes, caballos, detonaciones y música de mariachis.


Ha sido como ver la película, me la imaginaba en blanco y negro, pero me temo que  debía ser en color, por el año de producción. Entre los actores que enumeró "La voz" estaban Lee Marvin, Burt Lancaster y Claudia Cardinale. El argumento era la historia de un cuarteto al estilo la saga de Ocean's Eleven, pero en lugar de robar casinos se dedicaban  a liberar a la mujer de un terrateniente de sus secuestradores, una panda de revolucionarios mexicanos. Un peculiar Síndrome de Estocolmo salpicado de frases gloriosas, un guión digno de leer.

Estaba tan absorta en la historia que cuando ha saltado el manos libres y ha entrado una llamada de Mousie, me he sobresaltado. Me he sentido igual que cuando llaman al teléfono en casa y estás viendo una peli... ¡me cachis!

Nunca imaginé que sería capaz de conducir mientras estoy en el cine. ¡Ha sido toda una experiencia!

domingo, 27 de enero de 2013

Cenicienta y El Padrino

Esta semana ha saltado el escándalo de Amy Martin, una columnista de éxito de la Fundación Ideas. La supuesta periodista que se ocultaba detrás era la exmujer del director de la Fundación. No vamos a entrar si era el propio director, si lo sabía o lo dejaba de saber, no es el propósito de esta entrada. Vaya por delante mi envidia cochina al saber que el salario que cobraba la señorita Martin por alguno de sus artículos ascendía a unos 3000 euros.Y después de ese reconocimiento, de confesar ese pecado capital que me adorna, voy a hacer un poquito de memoria.

Nada más saltar la noticia, comencé a recordar donde había visto antes esa historieta. No tardé en darme cuenta que fue una gris y aburrida tarde de domingo en el Santo Reino. Me tragué una película súper pastel, de esas que me gustan que se llamaba "El pacto de Cenicienta". La historia giraba en torno a una chica entradita en carnes que se enamora del hijo ligón del jefe de la editorial donde trabaja y a su vez, encarna a escondidas la personalidad de la columnista de éxito de la revista. El enredo surge cuando la columnista de éxito debe presentar un libro que recoge sus fantásticos artículos y esta chica debe confesar toda la milonga.

Ya digo, un folletín pero aquí no había una fundación política por medio, ni destituciones mediáticas acompañadas de "qué limpios y pulcros somos y...". Es más, creo que al embrollo del Partido Socialista hubiese aportado un toque de verosimilitud a la película, que por cierto se llamaba en su origen "Lying to be perfect". Pero no es el único caso de contagio entre la realidad y el mundo creativo en estas últimas semanas, ahí tenemos el caso Bárcenas. Una historia que da para hacer una versión española de la saga de El Padrino.¡Qué repelús!

domingo, 20 de enero de 2013

Hay huracanes, y huracanes

Este sábado ha sido un día de ciclogénesis explosiva en todo el país, el nombre que le han dado es "Gong". En el Santo Reino nos despertamos con vientos de 134 km/h.

Una que tiene "la maldición" del fin de semana, fue despertada por el azote del viento en la persiana de su recámara. Si a esto le sumamos la constante previsión catastrofista que me persigue, tras levantar la persiana y comprobar como las acacias de enfrente estaban doblándose, salí corriendo hacia la calle con el único pensamiento de ¿Estará a salvo Leo? Leo es mi coche y estaba estacionado bajo un enclenque "árbol del amor" pero por lo visto sólido, sólido, porque no se deslomó encima de mi auto. Eran las 7:05 h, y mi previsión llegaba tarde pero sin consecuencias, la ráfaga de viento que me despertó fue la mera, mera, aunque no lo he sabido hasta esta mañana cuando he entrado en la AEMET.

El resto del sábado me vi conminada a estar acantonada en casita. El viento huracanado y la lluvia no cesó en todo el día y como único recurso me leí toda la prensa nacional, los confidenciales y un apasionante libro sobre La invención de las tradiciones de Hobsbawm que nada tiene que ver con lo que nos ocupa.

Durante esta jornada informativa pude constatar que Gong limpió las atmósfera de polución. Para ser más exactos, trasladó la polución a otras latitudes, en concreto a la cima del PP. Este viento barrió de la actualidad el ático de González en Marbella, la financiación de Unió, el Puloj Gate, los eres falsos andaluces y un largo étc. de miserias políticas.
Este episodio de la naturaleza demuestra que hay cosas que se aferran como la mala hierba y es la pobreza, no solo la que está dejando sin comer a nuestros vecinos y amigos, sino la pobreza de valores que se ha instalado en la clase política. Y digo yo, tantos años dando la matraca con el tema de la educación para la ciudadanía, el aborto, la lengua vehicular, que si es en defensa de nuestra identidad y si es por mantener o rescatar los valores perdidos y resulta que los señores se les había olvidado el tema de dar ejemplo y se lo estaban llevando "ensobrado". No los culpo, los disculpo. Supongo que cuando te eligen para un cargo de representación se opera en tí un cambio tan grande que te lleva a pensar exclusivamente en los demás, en "normalizar" su vida y te olvidas de tí mismo ¡Qué mayor prueba de generosidad nos pueden dar!

Espero que este viento no haya barrido de los diarios la injusticia del cierre de las urgencias rurales en CLM, el Madrid Arena o el indulto del "mardito" kamikaze entre otras obras gloriosas de nuestros "elegidos".

Desgraciadamente, el viento ya está cambiando de dirección y esta vez viene del sur, a modo de  viento sahariano. Se está formando una gran tormenta de polvo en el Sahel que no tardará en llegar y contra la que tenemos que protegernos desde ya, pero como no estamos a lo que estamos...
 .





sábado, 12 de enero de 2013

2013, un año con la Polaroid al cuello

Hace unos meses leí una noticia en el periódico sobre un caco que había sido detenido tras robar un banco. Hasta aquí nada de extraordinario, lo divertido fue leer que el ladrón en cuestión se había sorprendido de su identificación y posterior detención, ya que había hecho pruebas embadurnándose el rostro con zumo de limón y tomándose una foto con una Polaroid pero no salía en las mismas. Lo que  no recordaba con tanta exactitud era que al disparar tenía tal escozor en los ojos, por el zumo de limón, que desviaba la cámara de su objetivo y de ahí que no se viera reflejado en las instantáneas.

Al contrario que este ladronzuelo de Pittsburgh, he decidido no darme al zumo de limón vía tópica para no desviar la atención y retratar en este blog todo lo que vaya sucediendo o simplemente me sorprenda durante este año 2013.

¡Este año 2013 va a ser genial!

Besos desde el Santo Reino


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Obama y su casi "no puedorrrrrr"

Hemos pasado del "si se puede" al "me las veo y me las deseo". La victoria parece contundente si nos centramos en el número de compromisarios obtenidos por cada uno. Ahora bien, teniendo en cuenta el sistema de reparto, pues me deja una sonrisilla de medio lado, vamos que me hace mucha gracia.
 Las opciones que tenían los estadounidenses no eran demasiado atractivas, estaban indecisos entre el Zapatero mulato (perdón, por no usar afroamericano, pero este señor no es descendiente de esclavos negros llevados a Estados Unidos. Este señor es hijo de un ciudadano keniata y no le veo el problema, la verdad ) y el "no tengo claro de que pie cojeo, pero cojeo un huevo,¡Amén! Romney".

No paro de darle vueltas a esas palabras que ha pronunciado Obama de "lo mejor está por venir". Mientras, observo la composición republicana de la Cámara de Representantes. Supongo que los políticos piensan que los demás no sabemos leer entre líneas, pero la ausencia de mayoría demócrata en dicha cámara es fácil hasta de deletrear, M-I-N-O-R-Í-A. Sí no cumplió con las expectativas en los cuatro años anteriores, me temo que lo tiene "canijo" en el periodo que ahora comienza y encima tendrá su particular "año del pato cojo".

Pero tengo la solución a sus males, que convoque un referéndum soberanista y si no lo puede hacer como nuestro conterráneo (por eso de ser del mismo planeta Tierra, vamos) Artur Mas, pues que vuelva a convocar elecciones. Si es que este hombre es listo a más no poder. No ha permitido que se hable ni un momento de su pésima gestión al mando del gobierno de Cataluña. No sabemos qué medidas de estimulo económico tiene proyectado y por supuesto, qué planes tiene para evitar la bancarrota y, sí sale elegido el 25 de noviembre, le hago la ooooola.
God save America and Catalonia!



jueves, 1 de noviembre de 2012

Nueva en el Santo Reino

Perdón por el silencio. Es lo que tiene mudarse. Uno tiene que adaptarse al nuevo ecosistema, y ver como es la vida en la nueva charca. Una vez superado el trámite, que en mi caso suele ser bastante corto, pues a ponerse al tajo. Me he mudado a lo que se llamaba en la Edad Moderna, Santo Reino. Me temo que en aquella época estaba la cosa un poco más animada que en la actualidad. Aunque no desespero, pienso que esto se puede animar. Y si no, pues siempre tendré el consuelo que proporciona una buena botella y un buen libro.
  Por lo pronto, esta semana previa al Día de Muertos, me he dado al buñuelo y a la pertinaz pesadez de estómago que me ha atacado en cada bocado. Además, me he zampado algún que otro hueso de santo y he innovado con una nueva especialidad culinaria, que a decir verdad... pues como que no. Estoy hablando de las gachas dulces, con un intenso sabor a anís que me recuerda la botella añeja de Marie Brizard que mi padre guardaba en el mueble bar.  Evitaré los adjetivos de dicho bocado por eso de herir sensibilidades en mi nuevo terruño pero como decirlo...las gachas no son lo mío.
  Pero el persistente sabor a anisete no me ha desanimado y como todos los años por estas fechas, estoy de un excelente humor. Ya he colocado mi altar de muertos y mañana que es el día clave, colgaré la foto del mismo para que disfrutéis de mi pequeño homenaje. Contra la creencia popular de que es algo macabro, a mi me parece maravilloso celebrar que hemos podido compartir parte de nuestro tiempo con los que se han ido. Es algo así como marcarse un disco tributo a un conjunto de rock pero sin descargarlo del I-tunes y en el salón de tu casa. ¡Me ha quedado "peteño" pero muy cariñoso!
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