Desde hace unos años el verano periodístico está de lo más animado. Atrás quedó eso de las "bicicletas son para el verano" o lo de "tierno verano de lujuria y azoteas", "para lo que pasa que lo hagan los becarios". Este es el verano en el que Correa "está mal de la azotea".
A cualquier lector asiduo a las páginas de internacional no se le escapa que el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, es el azote de la libertad de prensa de su país. Dicho esto, sorprende que se haya convertido en el adalid de la defensa de Julian Assange. Quizás no haya nada de que sorprenderse y si que resignarse, debemos aceptar la manía que tienen los guayaquileños de querer salir en los medios, algo que se podría definir como el miedo al "horror vacui catódico".
Correa ha conseguido una campaña publicitaria a nivel mundial con su estrategia de dar asilo político al australiano. El Reino Unido ha patinado por sus declaraciones relacionadas con la posibilidad de un asalto a la embajada ecuatoriana, amparándose en una ley de 1987. Suecia, ni está ni se le espera y eso sí, los mandatarios de la OEA y del ALBA, a reunirse en Guayaquil a gastar del erario público. La ONU que dice que de asilado político ni hablar, que es asilado diplomático. Garzón ejerciendo de Garzón y así hasta el infinito.
Y como una es muy mal pensada, se pregunta si esto no será un megachupacabras amazónico. Me temo que no se le ha ido la cabeza, diplomáticamente hablando, más bien que su popularidad ante las elecciones de febrero de 2013 está bajo mínimos y eso se soluciona montando un espectáculo de luz y de color. ¡Estamos en precampaña! ¡Una precampaña a nivel mundial! ¡Obama eres un aprendiz!.
.
domingo, 19 de agosto de 2012
Assange: chupacabras ecuatoriano
miércoles, 30 de julio de 2008
Fui a Quito y volví
Ecuador es un país que sorprende por su gente, su clima, su gastronomía y por su orografía, entre otras cosas.
Era mi primera vez en Los Andes y no dejaba de pensarlo continuamente. Se convirtió en una obsesión durante los días que estuve en Quito, la culpa fue del Pichincha.
Nunca había subido a más de 4.000 metros de altura y ha sido una experiencia recomendable para aquellos que no padezcan del corazón, tensión arterial, asma...en fin,para los que estén sanos como una manzana o no puedan resistirse a llamada de la naturaleza. Durante tres horas sentí el bombeo de mi corazón en la garganta y un runrún en el pecho similar al que siento cuanto me da por agarrar al pintura al óleo. No paraba de pensar que aún no estoy preparada para ir a La Paz, sin embargo estoy lista para visitar Las Galápagos. Todo en la capital sugiere este viaje a "lo Darwin" pero no os dejéis engañar, Quito es una belleza colonial jalonada de plazas y fachadas que nos devuelven a siglos anteriores y que merece la pena pasear. Todo recuerda a Antonio José de Sucre (Mariscal), lugarteniente de Bolívar y libertador del Ecuador.
Si lo tuyo es el barroco, no te puedes perder la Iglesia de la Companía (los Jesuitas), dorado en estado puro. Si eres un poquito más mundano y te guías por el sentido del olfato y del gusto, te recomiendo que vayas a comer un ceviche de concha o de camarón a alguno de los restaurantes familiares de la ciudad. Yo lo hice en Las Palmeras cerca del Parque de La Carolina. No esperes glamour, ni tan siquiera un servicio acompasado pero si muchas ganas y un marisco delicioso. Como seguramente te quedará hueco para algo más, a cinco minutos andando está la Fruteria Monserrate (Quicentro) donde sirven unos cócteles de fruta o de frutilla con crema (fresas con nata) que sacará el herbívoro que llevas dentro.
.
lunes, 28 de julio de 2008
Chuchaqi
Si aún no sabes lo que es chuchaqi, hoy es tu día. Es una palabra quichua y no me explico cómo puedes andar por estos mundos de Dios sin saberlo, sobre todo cuando hoy es uno de los días de su celebración.
Hoy domingo es el día de la cruda, el día de la resaca. Bueno para todos aquellos que aún tengan cuerpo y edad para entregarse a la celebraciones en honor de Baco.
Los que ya no nos conformamos con cualquier cosecha o no aguantamos lo embates del día después, tenemos chuchaqi muy de tarde en tarde. Vamos, que entre una y otra "fumamos cartones y cartones".
.